¡Qué maravilla de huertos!
Rincones donde la vida estalla en colores vivos y sabrosos.
Si los gusanos que habitan en ellos hablaran,
seguro dirían que viven en una selva paradisíaca, colmada de alimentos
y envuelta en el frescor de un follaje.
Y qué decir de quienes los crean…
¡son verdaderos magos de la tierra!
Con sus manos —y alguna que otra herramienta cómplice—
transforman la tierra en paisajes llenos de vida, belleza y sabor.
La naturaleza, generosa como siempre,
nos regala su exuberancia y sus ricos nutrientes,
invitándonos a llevar una vida más saludable.
Precioso Rosa!!