Menú de lecturas de la temporada 2025-2026

    Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia.
    Partiendo de la historia familiar de Shakespeare, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad para trazar una hipnótica recreación del suceso que inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. La autora, lejos de fijarse únicamente en los acontecimientos conocidos, reivindica con ternura las inolvidables figuras que habitan en los márgenes de la historia y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el dolor y la pérdida. El resultado es una prodigiosa novela que ha cosechado un enorme éxito internacional y confirma a O’Farrell como una de las voces más brillantes de la literatura inglesa actual

    Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones.
    La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino. Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza.
    Vivo, libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos, remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante y cómplice que te atrapará desde sus primeras páginas.

    Mei, una mujer de cuarenta y dos años inmersa en un matrimonio apático y a la que acaban de despedir del trabajo, decide refugiarse en la casa donde se crio, una pequeña masía en medio del bosque. Allí intentará escribir la novela que la obsesiona desde hace años mientras planta cara a su pasado, a un presente inoportuno y a un futuro a la deriva. Esta novela es la crónica de una rebelión, la historia de una soledad impenitente narrada en una intrigante cuenta atrás de 185 días. ¿Qué es la soledad? ¿Una realidad objetiva o un estado de ánimo, una bendición o una condena? Lo único seguro es que de la soledad nunca se sale indemne.

    Tres mujeres. Tres épocas. Un solo lugar y muchas historias. Novela ambientada en la zona más misteriosa de Cantabria.
    El monte de forma cónica, diferente a todos los del valle, guarda un tesoro en su interior: las magnéticas pinturas rupestres de las cuevas de El Castillo, creadas por el ser humano hace 30.000 años, junto a los valles del río Pas entre montañas verdes, muy cerca de la cueva mítica de Altamira. Las leyendas que atraviesan estas montañas y a sus habitantes salen a la luz en El jardín de los espejos.
    En la actualidad, Inés llega desde Madrid con el encargo de documentar una futura película sobre la vida y la obra de un artista maldito obsesionado con las pinturas rupestres de la zona. Se aloja en “El jardín del alemán”, una casona rural cerrada durante los meses de invierno y, en su investigación, descubre sucesos insólitos, apariciones, rituales antiquísimos, brujas clarividentes, recuerdos perdidos y un cuadro sin firma.
    En 1949, Amalia huye de su marido y de sí misma para habitar esa misma casa, su mundo se ha venido abajo y no sabe cómo reconstruirlo. La única manera de descubrir su camino es pintar un cuadro en el que aparece una mujer misteriosa, a la que nadie más ha visto.
    En 1919, en la misma casa, la fotógrafa Elisa espera la vuelta de su amante, uno de los participantes en la primera exploración de las cuevas de El Castillo que ha desaparecido en la Gran Guerra. Mientras, sigue haciendo fotografías, lo único que ha impedido que caiga en la desesperación.
    El jardín de los espejos es una historia que entrelaza muchas otras como en un juego de espejos enfrentados, un cuento de hadas y de brujas, una leyenda antigua recuperada del olvido, que por fin sale a la luz para vencer al tiempo y al silencio.

    En 2018, la escritora y poeta estadounidense Maggie Smith, casada y madre de dos hijos, descubre que su marido tiene una relación con otra mujer. En cuestión de días, la realidad que había construido durante más de veinte años se derrumba y da paso a un dolor que convertirá, a través de la escritura, en un renovado compromiso consigo misma. A base de pequeñas viñetas, pieza a pieza, Smith traza una reflexión llena de empatía y humor sobre la desintegración de un matrimonio que es también un ajuste de cuentas con la feminidad contemporánea, los roles tradicionales de género y las dinámicas de poder que persisten incluso en las parejas más modernas. Página a página, estos fragmentos terminan erigiéndose en un interrogatorio a la familia, el trabajo y el amor. El resultado son estas memorias fragmentarias, una obra de descarnada sinceridad que nos cuenta cómo, tras la pérdida y la rabia, podemos redescubrirnos y hacer de todo ello algo nuevo y bonito. Una metadisección del acto de escribir sobre un suceso desgarrador y en carne viva. Es también una excavación, la investigación de un asesinato, un intento de responder a preguntas que en sí mismas son difíciles de articular. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué? ¿Hubo una sola causa? ¿Es posible hacer las paces con lo desconocido?

    Pasado y presente se entrelazan con maestría en esta novela intensa y absorbente escrita por uno de los autores revelación del thriller nacional. Un thriller literario que encierra heridas familiares y secretos que se resisten a ser descubiertos. A muy corta edad, la vida de Daniel se vio truncada por un terrible suceso: una mañana de septiembre de 1975 su padre fue acusado del asesinato del empresario más importante de Reinosa. Tras ser detenido, el hombre confesó los hechos y se suicidó. Incapaz de soportar ese peso, Daniel huyó y se instaló en Madrid, donde terminó trabajando como abogado en un prestigioso bufete. Sin embargo, nunca ha superado la lacra de lo que sucedió. Treinta y dos años después del crimen, su mundo se derrumba de nuevo, y, sin nada a lo que aferrarse, decide volver al lugar donde creció. Lo que no imagina es que al llegar se topará con un detalle inexplicable que le llevará a cuestionarse todo lo que supuestamente ocurrió aquel lejano verano. ¿Y si, a pesar de todo, su padre no disparó contra ese hombre? ¿Y si él nunca fue el hijo de un asesino?

    Una emocionante y emotiva historia sobre la importancia de perseguir nuestros sueños
    Jon, cuidador de elefantes en el zoo, y Edith, viuda que vive con sus once gatos, son los únicos habitantes de una aldea abandonada. Vecinos solitarios primero y ahora buenos amigos, no imaginan que la noche en que la veleta del viejo campanario gira sobre sí misma, el ojo del tiempo se posa sobre la aldea y la vida de ambos está a punto de girar con ella.
    La llegada de la primavera trae consigo una inesperada decisión por parte de la dirección del zoo, a la que se suma un perturbador anuncio: el Ayuntamiento al que pertenece la aldea restaurará la casona en ruinas del lago para convertirla en hotel rural. La doble noticia cambiará de golpe las vidas de Jon y Edith, empujándolos a dar un paso hasta entonces tímidamente contemplado.
    La amistad entre Jon y una callada elefanta llamada Susi, la relación entre Edith y su hija Violeta, desencontradas durante décadas, y una hora de la noche—«la hora trémula»—en la que pasa todo y todo queda conforman Un país con tu nombre: una historia sobre el amor en mayúsculas, la honestidad con los propios sueños y sobre la libertad llevada a su expresión más pura.

    Novela diferente que viene marcada por una narración en primera persona de tres personajes muy diferentes entre sí: la abuela, la madre y el nieto. Tres personajes que conviven juntos y que, pese a narrarnos la misma historia (no se solapan entre sí, sino que van complementándose y la historia avanza con sus narraciones) lo hacen desde tres posiciones muy diferentes que vienen determinadas por su edad. Tenemos la historia de Sebas un niño al que su madre recién divorciada acaba de trasladar a una ciudad muy lejos del Madrid en el que vivía, a una pequeña ciudad gallega en la que sobrevivirá gracias a la amistad de Noa y Guerrero, dos compañeros de clase y gracias también al personaje de su abuela, a la que adora. Por otro lado Luz, una mujer de ochenta años que sobrevivió a un duro pasado, abandonada por un marido del que nada quiere contar a su hija y a la que la llegada de su nieto supone un rayo de luz y esperanza en su vida. Una mujer con un carácter muy especial, rayando por momentos con la locura, pero en la que ni su hija sabe cuándo le patina la neurona y cuando se aprovecha de esos patinazos para hacer lo que le da realmente la gana. En medio de ellos Julia, una mujer recién divorciada y a la que su marido dejó por otra mujer. En medio de una madre a la que tiene que atender por su avanzada edad y toda la demanda de cariño y atención que requiere un crío de diez años. Futuro, pasado y presente se dan pues la mano en unas narraciones que por fuerza son muy diferentes entre sí y que pasan desde lo que es una novela de crecimiento con la visión de un niño para el que la amistad de sus amigos y el amor de su abuela, por una novela con los secretos del pasado de la abuela, contados con un gran sentido del humor y completado con la presencia de la lucha cotidiana de una madre recién divorciada `por sacar su casa y su carrera adelante. A lo anterior hay que añadirle un toque de trama negra por el oscuro pasado del padre desaparecido. Una trama que nos lleva a la Galicia del pasado, aquella que se vio arrasada por la lacra de la droga hasta que las propias madres se levantaron contra los señores de la droga. Porque ahí es donde surge la figura de “El argentino”, el marido de Luz que partió hacia Argentina y del que no han vuelto a saber nada. O sí, que es lo que trata de averiguar Julia su hija, que no consigue arrancar una palabra a su madre de lo que pasó hace ya muchos años en aquella casa.

    Las arañas tejen telas diferentes y las cigarras y los pájaros cantan con más fuerza en el pueblecito al que ha decidido irse a vivir Baba Dunja. Se encuentra dentro de la zona de exclusión de Chernóbil y, tras haber sido abandonado, Baba Dunja y sus ancianos vecinos han construido allí un paraíso en el que pueden disfrutar de su vejez en libertad, acompañados de los espíritus de sus muertos y unos pocos animales. Se alimentan de las frutas y las verduras que cultivan, que nadie más se atreve a comer, beben agua de pozos que son analizados con interés y temor por los científicos que se acercan bien protegidos a visitarles, y no les preocupa de dónde vienen los vientos y las nubes que les rodean. Alina Bronsky, con una escritura intensa, poética, llena de ingenio y de sensibilidad, nos regala una historia fascinante sobre una frágil comunidad que se enfrenta a la disolución cuando recibe la inesperada visita de un joven padre y su hija. Su presencia torcerá el destino de los miembros de esta comunidad ya que, desde la explosión del reactor nuclear, nadie en su sano juicio ha hecho que un niño vaya al pueblo. «Un libro lleno de humor, melancolía, humanidad».Dietmar Jacobsen, literaturkritik.de «Gran historia sobre las personas y su coraje, su fuerza y su valentía. Al final de la novela, después de 152 páginas, me hubiera encantado abrazar el libro».Christine Westermann, WDR Frau TV«Una fina magia flota a través de la prosa, una vitalidad que envuelve al lector, una alegría que resuena durante mucho tiempo».Ex libris«Una profunda humanidad en medio del abismo radioactivo».

    Lo que sembramos… y lo que nos sorprendió

    Verano en verde y rojo

    🌱🍅 ¡Qué temporada tan sabrosa en el huerto! Este verano ha sido un festival de colores, sabores y aprendizajes. Nuestros hortelan@s han cultivado con mimo, compartido semillas, y cosechado no solo verduras, sino momentos únicos. Aunque alguna hortaliza se ha tomado vacaciones, el balance ha sido más que positivo. ¡Aquí van sus historias de cosecha y pasión verde! 💚👇

    H1-Fiesta de tonos, trazos y tamaños (Kike)

    Este año mis tomates se han vuelto locos: hay de todos los colores, tamaños y sabores. Pero lo que más me alegra es ver cómo otros hortelanos han sacado cosechas estupendas con las semillas que compartí. Para mí, eso es lo mejor del huerto: sembrar juntos y disfrutar los frutos de todos.

    Tesoro de temporada: la cesta de Kike
    Muestra de colores, formas y tamaños increíbles

    H3-Del huerto al congelador: ¡invierno gourmet! (Maestro)

    En esta temporada hemos contado con nuevos y buenos hortelanos. En mi caso, he trabajado mi huerto con mucho esmero y, por qué no decirlo, con bastante gusto. Le he dedicado unas cuantas horas. Algunas se perdieron cuando mi mujer me decía: “¡Venga, que nos vamos a Palencia!”
    La cosecha de tomates y judías ha sido excelente, tan buena que he tenido que llenar el congelador con varias bolsas de estas delicias, ¡para disfrutarlas todo el invierno! En cambio, los pepinos y las lechugas no estuvieron por la labor este año… Se ve que no tenían ganas de crecer.
    Ahora bien, si hay una auténtica reina en el huerto, esa es sin duda la calabaza: grande, amarilla, orgullosa…
    El próximo año más y mejor. ¡¡¡¡Eso esperamos!!!!

    Tesoro leguminoso: las pintas que pintan bien
    iMi huerto, mi reino… y mi congelador!

    H4-¡Semillas top y flores únicas! Los huertos están que se salen (Faela)

    🌶️ ¡Cosecha a la vista! Los pimientos amarillos vienen de las plantitas que Kike nos regaló, ¡semillas top!
    🌸 Las flores de Mar están de exposición: raras, preciosas, únicas.
    📸 En la foto, los pimientos lucen como estrellas del huerto. ¡Que no falte de ná!

    cosecha, pimientos, berenjenas, hortelana Faela
    ¡Explosión de color directo del huerto!

    H7-Colorín colorado, el huerto ha florecido (Mar)

    Las flores que me han acompañado en el huerto, flor morada de una alcachofa, Siempreviva en miniatura, espectacular, que sólo florece una vez en la vida, bella rosa roja con un aroma y formas increible y flores de primavera, entre otras, dispuestas alrededor de los cultivos de temporada. Un placer.
    También se dejan ver en el huerto y favorecen la polinización de los cultivos!!🤞🏾

    Polinización con glamour
    Rosas, alcachofas y otras bellezas

    H8-Judías, berenjenas y cero peros (Efraín)

    Mi experiencia con el huerto ha sido enriquecedora, peros no encuentro ninguno, todo lo contrario super positivo. La verdad que no tiene nada que ver con lo que se compra a lo que cultivas. Los tomates negros riquísimos, las judías verdes, las berenjenas, las acelgas espectaculares, y los caricos no digo más😋.
    En general muy bien. Punto negativo ninguno.
    Los caricos fueron suministrados por Kike y Alejandro que han tenido mucho éxito con sus semilleros esta temporada.

    Sin peros, con caricos del huerto de Efraín
    Sin peros, con caricos

    H9-La tierra respira, nosotros también (Alejandro y Cristina)

    Termina la temporada de verano y comenzamos nuestro otoño-invierno con renovada alegría. Es maravilloso ver cómo la tierra agradecida se repone del esfuerzo de darnos sus frutos estivales y se prepara para la cosecha otoñal. Ya despuntan las plantitas de guisantes, coliflores , lombardas … Ya huele de nuevo a tierra limpia, fértil, abonada. Es el ciclo de la tierra, el ciclo de la vida, el esfuerzo de los hortelanos por cuidar su trocito de tierra que también es un trocito de su vida.

    Hemos disfrutado de nuestros tomates, este año con menos sobresaltos que el anterior, los pimientos, las judías, las fresas. Todas nuestras hortalizas han salpicado de color nuestro huerto y deleitado nuestros paladares. El esfuerzo y la dedicación a la tierra provoca satisfacción por los frutos recogidos pero sobre todo da paz al alma.

    Huerto de Alejandro, fresas, flores, judías
    Sembrando paz, cosechando alegría
    Colorín colorado, el verano ha terminado

    H10-Entre calabacines y sueños (Montse)

    Mi experiencia este año ha sido maravillosa, me ha dado la vida este verano el huerto. Lo que mejor se me ha dado han sido los pimientos, sobre todo los de padrón, los calabacines y las berenjenas, los tomates no me puedo quejar pero esperaba más. 🤭🤭
    Estoy deseando renovar la adjudicación para el año que viene porque tengo pensadas un montón de mejoras.

    La paleta del huerto: verde, rojo y morado
    Color y sabor bajo el sol

    H11-Crónica de un huerto feliz: del aroma al sabor (Elena)

    En mi huerto, las hierbas aromáticas —romero, tomillo, albahaca, lavanda— han sido las grandes anfitrionas, atrayendo polinizadores y llenando de vida cada rincón. Gracias a ellas y al abono casero, la cosecha ha sido espectacular: brócoli, cebollas, lechugas, zanahorias, tomates, calabacines… ¡y la reina, la calabaza! 🎃
    Los tomates nacieron de las semillas de Kike, y los calabacines del Maestro, que recibió un par de ejemplares de Faela la veterana del huerto. Con paciencia y su toque verde-mágico, el Maestro extrajo las semillas y les dio nueva vida. Todo cultivado con cariño y en clave de economía circular. 🌱

    huerto de calabazas, Elena
    Entre calabazas y carcajadas
    Hierbas, calabazas y magia compartida: cosecha con corazón

    A esas hortelanas y hortelanos Comillanos. Rosa

    Introducción a un poema para los hortelanos

    ¡Qué maravilla de huertos!

    Rincones donde la vida estalla en colores vivos y sabrosos.

    Si los gusanos que habitan en ellos hablaran,

    seguro dirían que viven en una selva paradisíaca, colmada de alimentos

    y envuelta en el frescor de un follaje.

    Y qué decir de quienes los crean…

    ¡son verdaderos magos de la tierra!

    Con sus manos —y alguna que otra herramienta cómplice—

    transforman la tierra en paisajes llenos de vida, belleza y sabor.

    La naturaleza, generosa como siempre,

    nos regala su exuberancia y sus ricos nutrientes,

    invitándonos a llevar una vida más saludable.

    Con cada tomate, una risa: el huerto canta historias de Comillas

    Entre las suaves colinas de Cantabria y las casas que parecen abrazar el sol, algo especial crece en Comillas. Y no sólo hablamos de tomates. En el borde del casco urbano, donde antes había un terreno sin uso, hoy florece un rincón comunitario lleno de vida, gracias al apoyo del Ayuntamiento, que cedió el espacio, y al empuje incansable de los vecinos y vecinas que le dieron alma al proyecto. Así nacieron los huertos comunitarios del pueblo: un mosaico de colores, sabores… y sonrisas compartidas.

    Los huertos comunitarios, Comillas

    Cada mañana, cuando la niebla apenas empieza a desperezarse sobre los tejados, ya se oyen pasos entre los bancales. Ahí está **Faela**, una de las más experimentadas y queridas del grupo, con su inseparable perra **Nana**, revisando las plantas con el cariño de quien lleva años cultivando no solo hortalizas, sino también paciencia. Nada se le escapa: ni una hoja caída, ni una gota de sed.

    huerto de Faela

    Un par de bancales más allá, **Jose Antonio**, maestro jubilado y sabio del compostaje, pelea contra los caracoles con la paciencia de un monje zen. “¡Otra vez los gourmet estos!”, suelta entre risas mientras rescata una lechuga a medio devorar. Su huerto siempre está limpio, ordenado… y lleno de historias que solo él sabe contar.

    huerto del maestro

    Y si hablamos de producción, hay que mencionar al gran **Kike**, el **rey de los tomates y las alubias**. Tiene más variedades que un catálogo de semillas y está siempre dispuesto a echar una mano, regalar esquejes o soltar algún truco hortelano que solo se aprende tras años de mancharse las manos con gusto.

    huerto de Kike

    **Mar**, por su parte, es la artista de las flores y las hierbas aromáticas. Su rincón huele a verano, a campo, a sopa rica y a infusión curativa. Ella dice que planta con el corazón, y se nota: allí florecen hasta las sonrisas.

    huerto de Mar

    Pero el huerto más curioso es el de **Alejandro**, el **arquitecto de lo reutilizable**, que ha convertido su huerto en una obra maestra del reciclaje. Con materiales rescatados del punto limpio, ha montado bancales, invernadero y hasta un sistema de riego que parece sacado de un documental. Su huerto es una lección visual de cómo lo que otros desechan puede volver a la vida… y de qué manera.

    huerto de Alejandro

    Podríamos seguir nombrando a más personas —y cada una tiene su historia—, pero como se suele decir: una imagen vale más que mil palabras. Por eso, dejamos aquí un pequeño vídeo que muestra los esfuerzos y logros del resto del grupo, y que celebra lo más importante: que este lugar florece porque muchas manos trabajan juntas.

    Porque en este rincón de Comillas no solo se cultivan calabacines, acelgas o flores. Se cultivan también amistades, memorias y un sentido de comunidad que se enraíza fuerte en la tierra y en el corazón de quienes lo cuidan.

    Gracias al Ayuntamiento por creer en este proyecto. Y gracias, sobre todo, a las personas que, con cada herramienta compartida, cada semilla regalada y cada mañana de trabajo silencioso, han hecho de este lugar algo mucho más grande que un huerto.

    Flora y Fauna del estanque de Rovacias, Comillas, Cantabria 2020

    En un intento de poner mi granito de arena al esfuerzo que hace la sociedad cántabra por mantener la biodiversidad de su región, he compilado una lista de mis “vecinos”  😉 todos aquellos que tienen la “suerte”  de no formar parte del género de primates homínidos homo sapiens.

    Este año, he aprovechado la paz y tranquilidad de la que hemos disfrutado en Comillas en los últimos meses. Armada con mi modesta cámara, he estado haciendo un seguimiento de las especies que habitan en el parque del pueblo que colinda con mi vivienda. Esta página es un pequeño resumen de lo que pude ver.

    Siendo una modesta fotógrafa aficionada, aunque me he esforzado por suministrar fotos que hagan justicia a sus protagonistas, en algunos casos he tenido que utilizar otras fuentes que han hecho una mejor labor. Los autores de las fotografias que no son mías están claramente identificados debajo de la imagen. Además están claramente marcadas con el símbolo (*). Al seleccionar la imagen, puedes acceder a una página que suministra más información de la especie identificada.

    No conociendo a fondo los nombres de la flora y fauna regionales, he tenido que tirar de distintas fuentes, además de Wikepedia. Las más útiles han sido:

    1. Duran, J. A. (2014). Catálogo de la flora vascular de Cantabria. Jolube Consultor y Editor Botánico.
    2. Gómez, J. E. & Calle, M. S. (2020). LEPIDÓPTEROS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Y EL SUR DE EUROPA. Alfabético por nombres científicos y familias. Datos, fotos, fichas, vídeo.
    3. Pereira Martínez, J.M. (2017). Guía de insectos del Anillo Verde de la Bahía de Santander. Fundación Naturaleza y Hombre.
    4. Red Camberra (2019). Guía básica de los anfibios en Cantabria.
    5. Discover Life (2020). herramientas gratuitas en línea para identificar especies, enseñar y estudiar las maravillas de la naturaleza, informar hallazgos, construir mapas, procesar imágenes y contribuir y aprender de la naturaleza. Una creciente e interactiva enciclopedia de vida con 1,418,663 páginas de especies y 819,760 mapas.

    correhuela

    LEYENDO CANCIONES, Lectura de poemas hechos canción

    LEYENDO CANCIONES, Lectura de poemas hechos canción

    El pasado 24 de octubre se celebró en España, como cada año, el Día de la Biblioteca. Una iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro infantil y Juvenil que tuvo su origen en el año 1997. Busca dar a conocer y reconocer la labor de las bibliotecas, sus servicios, sus recursos profesionales y agradecer la labor de los bibliotecarios y bibliotecarias.

    Lectura de poemas hecho canción, BM de Comillas

    Con tal motivo, la Biblioteca Municipal de Comillas, organizó un programa de actividades que tuvieron lugar entre los días 19 y 26 de octubre, en el centro cultural El Espolón. El club de lectura de Comillas, bajo la tutela de la bibliotecaria, Almudena, contribuyó con el evento “LEYENDO CANCIONES, Lectura de poemas hechos canción”. El mismo se realizó el 23 de Octubre, para conmemorar la palabra poética, dar a conocer la poesía a través de la música, uno de los medios más idóneos para acercar la poesía a la gente.
    Poesía y música tienen una complicidad máxima desde tiempos inmemorables, como bien apunta Amaia Mauleón Serrano en su “Antologia de Nanas Españolas”. Probablemente, los primeros poemas de los que tenemos conocimiento se nos transmiten acompañados de una melodía. Son muchos los autores que han cantado a los poetas, poniendo voz y música a sus versos. En el contexto de la Semana de la Biblioteca, para celebrar esta complicidad, el club de Lectura ofreció una pequeña, y muy personal selección, de cinco poesías hechas canción:

    Contribución de Almudena Ruiz Sierra

    Canción El Regalo más Grande (Intérpretes: Tiziano Ferro y Amaia Montero).
    Poema El Regalo Mas Grande

    Quiero hacerte un regalo
    Algo dulce algo raro.
    No un regalo común
    De los que perdiste o nunca abriste
    Que olvidaste en un tren o no aceptaste...
    De los que abres y lloras
    Que estas feliz y no finges
    Y en este día de septiembre
    Te dedicaré
    El regalo más grande.
    
    Quiero entregar tu sonrisa a la luna y que
    De noche, quien la mire, pueda pensar en ti
    Porque tu amor para mi es importante
    Y no me importa lo que diga la gente
    Porque
    Aun en silencio sé que me protegías y se
    Que aun cansada tu sonrisa no se marcharía.
    Mañana saldré de viaje y me llevare tu presencia
    Para que no se vaya
    y siempre vuelva.
    
    Yo quiero que me regales
    Un sueño escondido
    O nunca entregado...
    De esos que no se abrir
    Delante de mucha gente
    Porque el regalo más grande, es
    Sólo nuestro para siempre.
    
    Si llegara ahora el fin que sea en un abismo
    no para odiarme sino para intentar volar y..
    si te niega todo esta extrema agonía
    si aún la vida te negara, respira la mía.
    
    Yo estaba atento a no amar antes de encontrarte
    y descuidaba mi existencia y no me importaba
    no quiero hacerme másdaño amor.
    
    Amor negado, amor robado y nunca devuelto
    mi amor tan grande como el tiempo, en ti me pierdo
    amor que me habla con tus ojos aquí enfrente
    y eres tú
    Eres tú
    Eres tú
    El regalo más grande

    Contribución de Mercedes Cobo García

    Canción: La gaviota (Habanera) (Intérprete: Marina Rossell)
    Poema: La Gaviota

    Oh gaviota voladora,que vuela sobre el mar,
    y al paso del viento del mar afuera, vas volando hasta llegar
    a la playa soleada, playa de dulces recuerdos
    donde día y noche ha estado, la niña de mis amores.
    
    Cuando la veas sola, a lado de la quieta onda,
    dale un beso, que le envío más ferviente
    dile que siento la dulce melancolía
    y que pienso en ella en cada momento.
    
    Oh, si igual que tu gaviota el mar pudiera travesar
    hasta llegar a la playa donde tan dulce es recordar
    y viera la oscura imagen en su bello despertar
    de la niña que entre sueños es tan agradable de acariciar.
    
    Cuando la veas sola, a lado de la quieta onda,
    dale un beso, que le envío más ferviente
    dile que siento la dulce melancolía
    y que pienso en ella en cada momento.

    Contribución de Ana María Rio Doalto

    Canción: Nana del caballo grande, (Intérprete: India Martinez)
    Poema: Nana, Caballo Grande, Federico García Lorca (Dentro de la obra de teatro “Bodas de sangre”)

    Nana, niño, nana
    del caballo grande
    que no quiso el agua.
    El agua era negra
    dentro de las ramas.
    Cuando llega el puente
    se detiene y canta.
    ¿Quién dirá, mi niño,
    lo que tiene el agua
    con su larga cola
    por su verde sala?
    
    Duérmete, clavel,
    que el caballo no quiere beber.
    Duérmete, rosal,
    que el caballo se pone a llorar.
    
    Las patas heridas,
    las crines heladas,
    dentro de los ojos
    un puñal de plata.
    Bajaban al río.
    ¡Ay, cómo bajaban!
    La sangre corría
    más fuerte que el agua.
    
    Duérmete, clavel,
    que el caballo no quiere beber.
    Duérmete, rosal,
    que el caballo se pone a llorar.
    
    No quiso tocar
    la orilla mojada,
    su belfo caliente
    con moscas de plata.
    A los montes duros
    solo relinchaba
    con el río muerto
    sobre la garganta.
    
    ¡Ay caballo grande
    que no quiso el agua!
    ¡Ay dolor de nieve,
    caballo del alba!
    ¡No vengas! Detente,
    cierra la ventana
    con rama de sueños
    y sueño de ramas.
    
    Mi niño se duerme.
    Mi niño se calla.
    Caballo, mi niño
    tiene una almohada.
    Su cuna de acero.
    Su colcha de holanda.
    
    Nana, niño, nana.
    ¡Ay caballo grande
    que no quiso el agua!
    ¡No vengas, no entres!
    Vete a la montaña.
    Por los valles grises
    donde está la jaca.
    
    Mi niño se duerme.
    Mi niño descansa.
    
    Duérmete, clavel,
    que el caballo no quiere beber.
    Duérmete, rosal.
    que el caballo se pone a llorar.

    Contribución de Elena Pérez Miñana

    Canción: Angelitos Negros, (Intérprete: Eartha Kitt).

    Una perspectiva personal de Venezuela, su naturaleza y su cultura. El poema ha sido interpretado por varios canta-autores latinoamericanos. De todas ellas, la interpretación de Eartha Kitt, en mi humilde opinión, es la que mejor se adapta al sentimiento que Andrés Eloy Blanco deseaba transmitir en el momento de escribir su poema.
    Poema: Angelitos Negros. Autor escritor y político venezolano, Andrés Eloy Blanco (1896-1955)

    —¡Ah mundo! La Negra Juana,
    ¡lo malo que le pasó!
    Se le murió su negrito,
    sí señor.
    
    —Ay, compadrito del alma,
    ¡tan sano que estaba el negro!
    Yo no le miraba el pliegue,
    yo no le acataba el hueso;
    como yo me enflaquecía,
    lo medía con mi cuerpo,
    se me iba poniendo flaco
    como yo me iba poniendo.
    Se me murió mi negrito;
    Dios lo tendrá dispuesto;
    ya lo tendrá colocao
    como angelito del Cielo.
    
    —Desengáñese, comadre,
    que no hay angelitos negros.
    Pintor de santos de alcoba,
    pintor sin tierra en el pecho,
    que cuando pintas tus santos
    no te acuerdas de tu pueblo,
    que cuando pintas tus Vírgenes
    pintas angelitos bellos,
    pero nunca te acordaste
    de pintar un ángel negro.
    
    —Pintor nacido en mi tierra,
    con el pincel extranjero,
    pintor que sigues el rumbo
    de tantos pintores viejos,
    aunque la Virgen sea blanca,
    píntame angelitos negros.
    
    —No hay pintor que pintara
    angelitos de mi pueblo.
    Yo quiero angelitos blancos
    con angelitos morenos.
    Ángel de buena familia
    no basta para mi cielo.
    
    —Si queda un pintor de santos,
    si queda un pintor de cielos,
    que haga el cielo de mi tierra,
    con los tonos de mi pueblo,
    con su ángel de perla fina,
    con su ángel de medio pelo,
    con sus ángeles catires,
    con sus ángeles morenos,
    con sus angelitos blancos,
    con sus angelitos indios,
    con sus angelitos negros,
    que vayan comiendo mango
    por las barriadas del cielo.
    
    —Si al cielo voy algún día,
    tengo que hallarte en el cielo,
    angelitico del diablo,
    serafín cucurusero.
    
    —Si sabes pintar tu tierra,
    así has de pintar tu cielo,
    con su sol que tuesta blancos,
    con su sol que suda negros,
    porque para eso lo tienes
    calientico y de los buenos.
    Aunque la Virgen sea blanca,
    píntame angelitos negros.
    
    —No hay una iglesia de rumbo,
    no hay una iglesia de pueblo,
    donde hayan dejado entrar
    al cuadro angelitos negros.
    Y entonces, ¿adónde van,
    angelitos de mi pueblo,
    zamuritos de Guaribe,
    torditos de Barlovento?
    
    —Pintor que pintas tu tierra,
    si quieres pintar tu cielo,
    cuando pintas angelitos
    acuérdate de tu pueblo
    y al lado del ángel rubio
    y junto al ángel trigueño,
    aunque la Virgen sea blanca,
    píntame angelitos negros.

    Contribución de Carmen Lesmes Sanz

    Canción: Bordando. (Intérprete: Diego Noriega Rebolledo)
    Poema: Bordando. Gema Rebolledo Bolad

    Se adormecieron mis sueños
    entre azucenas de niebla.
    
    De los cometas y estrellas
    que habitan en nuestro lecho
    un lucero se hizo dueño.
    
    Lienzos de luz amorosa
    rodeando mi cintura
    y tu mano temblorosa
    pinta albores de blancura.
    
    Jazmines y peonías
    entre tu boca y mi boca
    y una lluvia de lujuria
    entre tu sombra y la mía.
    
    Tejidas como un encaje
    fueron surgiendo caricias,
    al hilo de nuestras bocas
    se unieron rasos y sedas.
    
    ¡Qué delicada puntilla
    adornando tus veredas!
    
    Extiendo tules de abrazos
    que ocultan toda mi orilla
    y me derramo en pedazos
    en el hueco de tu quilla.

    Canción: “Condena”. (Intérprete: Antonio Vega)
    Poema: Condena. Antonio Gala

    A trabajos forzados me condena
    mi corazón, del que te di la llave.
    
    No quiero yo tormento que se acabe,
    y de acero reclamo mi cadena.
    
    Ni concibe mi mente mayor pena
    que libertad sin beso que la trabe,
    ni castigo concibe menos grave
    que una celda de amor contigo llena.
    
    No creo en más infierno que tu ausencia.
    
    Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
    
    Que ningún juez declare mi inocencia,
    porque, en este proceso a largo plazo
    buscaré solamente la sentencia
    a cadena perpetua de tu abrazo.

    Día de la Biblioteca, Comillas, Cantabria

    Cada 24 de octubre se celebra el Día de la Biblioteca.

    Aprovechando esta fecha, y con el objetivo de transmitir a la opinión pública la importancia de la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia, la Biblioteca Municipal de Comillas, en Cantabria ha organizado un programa de actividades que se celebrarán entre los días 19 y 26 de octubre.

    Programa de Actividades

    • Viernes 19, 18:00 CUENTACUENTOS MEDICUSMUNDI, Biou y yo
    • Martes 23,  18:30 LEYENDO CANCIONES, Lectura de poemas hechos canción
    • Miércoles 24, 18:00 LUGARESDE CUENTO, El Circo
    • Jueves 25, 19:30 CUENTACUENTOS PARA ADULTOS, Cuentos sin pudor
    • Viernes 26, 18:00 [ARTE] CUENTOS, La vaca que puso un huevo
    • Viernes 26, 18:30 PRESENTACIÓN DEL LIBRO, “El Ángel de las olas”, Asier Aparicio

    El martes 23 de octubre se celebrará una jornada de lectura de poemas hechas canción. Entre los poemas se presentará una perspectiva personal de Venezuela, su naturaleza y su cultura. El autor del poema seleccionado es el escritor y político Venezolano, Andrés Eloy Blanco (1896-1955). El poema “Angelitos Negros” ha sido interpretado por varios canta-autores latinoamericanos,

    Angelitos Negros, semana de la Biblioteca, Comillas, Octubre 23, 2018

    Eartha Kitt – Angelitos Negros (Audio utilizado en el video)